martes, agosto 18, 2009

Requiem o carta sin intenciones literarias

Para vos, Tata


Hoy es un día de esos en que no quiero salir a la calle porque no tengo ganas de escuchar los lo siento, lo lamento, ella ya dejó de sufrír, está en un lugar mejor que nosotros, de los vecinos, de las personas que me crucen con toda la buena intención.
Porque yo te extraño y aunque estés en un lugar mejor, me gustaría que estuvieras cerca y que pudiera tocarte y reirnos juntas como siempre a pesar de tu Alzheimer. O, mejor, reírnos de tu Alzheimer.

Me gustaría poder ir a visitarte y que me digas de nuevo, que soy una parte tuya, porque vos también sos una parte mía. Por eso hoy siento también como que camino en el aire y que me falta la mitad de mi cimiento. Porque aunque estés en un lugar mejor, no estás acá, para decirme "Ahí viene la negra fiera" y que peleemos en broma y que yo te diga "Pico" y que vos también te enojes en broma y nos volvamos a reir. No estás para que charlemos de cualquier cosa mientras te pongo crema en las manos que eran las más suaves del mundo a pesar de tus 90 años.

Hubiera querido encontrar una forma menos dolorosa de morir para tu muerte, una menos triste, para vos y para mí. O haber estado ahí, antes de que te fueras..que me hubieras esperado un poquito más...para decirte cosas que vos ya sabías porque te las decía pero, que te las lleves, fresquitas a donde sea que es el mejor lugar, y que a donde sea, ojalá tengas memoria y me recuerdes .

Estoy triste y te extraño y lloro, y tu ausencia es el agujero negro más grande del universo.

jueves, enero 15, 2009

Postales de café



Dice mi hijo, y tiene ocho años, que si uno está un día entero escribiendo puede terminar un libro. Debería hacerle caso y creer que es posible.
Aproveché que tenía un tiempo muerto, obligado, y en vez de ponerme a caminar con las ideas paseándose por mi cabeza, busqué un café para matarlo bien muerto. Los grandes escritores y poetas buscaban escribir en los cafés, algo tendrán.

Un señor y una señora se paran a leer preocupados el cartel que tiene la foto de una perra blanca; al rato, él vuelve y anota el número de teléfono y yo me alegro. Cinco señoras setentonas miran al pasar diciéndose “las veces que habré venido a este café” y no entran. Dos señores, un médico y otro, pautan la compra y venta de los medicamentos de un laboratorio, el vendedor pasa por La Falda a las cinco de la mañana “para llegar a las 8 a Villa de Soto y seguir” y me entero que San Carlos Minas es la capital de la poesía.

Yo miro: a las mujeres para saber quienes son y a los hombres para saber qué quieren y a dónde van. Supongo que eso tienen los cafés, le dan a uno el permiso de disfrutar del placer voyeurista sin tener que disimular y así ir robando con la vista personajes e historias a la gente, sacándoselas del bolsillo, de la mirada, de la forma de caminar.
Mirar por mirar a través de la pantalla de vidrio transparente.

El celular suena y me trae de una oreja a la realidad. El hombre y la mujer vuelven a pararse frente al cartel y lo miran juntos, sonríen. Él tiene su brazo sobre el hombro de ella. Se aman y yo me alegro.
La gente va y viene, entra y sale, conversa y se va. Vienen de a uno, de a dos, de a tres, algunos hablan por teléfono .Mientras, el mozo canta una canción de Rata Blanca.
Los mozos bien podrían escribir varios libros por día.
Muchos toman café y leen, otros piden un café y pagan apenas se sientan. Yo pedí la carta y me doy cuenta que eso me hace mucho menos experta en el hábito de sentarme sola en un café, en esos casos el café es sólo la excusa, no importa que sea café, tiene que ser algo corto para comprar barato el tiempo muerto y malgastarlo tranquilo.
El celular del señor de la mesa a mi lado suena por tercera vez. La señora de la mesa de enfrente le pide el diario. Es otra experta. Des de la calle, el inspector se come con la mirada a una chica que se va, caminando por la vereda.

La señora que pidió el diario debe ser una buena historia. Tiene el pelo rojo, batido, como una esponja. La sombra de sus ojos es celeste, tiene pintados los labios de una boca enorme y se me ocurre parecida a Steve Tyler, aunque escribirlo se lea más injusto que pensarlo, para esa señora de unos setenta y largos que…también escribe. Sí, esa señora debe ser una buena historia aún si lo que esté haciendo sean los crucigramas del diario. Pero no, la señora del pelo rojo no está haciendo crucigramas, lee con los labios lo que va escribiendo. Una carta…mira para afuera, piensa, levanta la vista, escribe.
Soy otra. Soy una espectadora del mundo.
La señora de pelo rojo se lleva sensualmente a la nariz un pañuelo que desentona con ella y con la escena y se limpia con suavidad la punta de la nariz, más como un ademán que porque fuese necesario.

-¿Un café…?
- Bueno, gracias.
Este señor es el más experto de todos los que estamos sentados en este café.
La señora del pelo rojo se va. Se lleva sus pasos subidos a tres centímetros de taco aguja, un pantalón de cuero negro y un bolso de moda que cuelga al costado de su escote. Se lleva mi historia, mi curiosidad, mi intriga, y me da pena.
Entonces, me entretengo mirando a una mujer que se coloca minuciosamente un lente de contacto, el otro, frente al espejo de mano. Le ayudo mentalmente a hacer el equilibrio justo para el lente, los lentes, no se caigan, para que coincidan con la circunferencia de su iris. Guarda las cajitas redondas en la cartera, saca un Marlboro Light box y toma un café doble con edulcorante. Mira, también mira, pero, de alguna forma, por como revuelve el café, parece apurada.

Me pregunto quién seré yo para la gente que me mira, o quién sería yo para mí misma si me mirara desde otra mesa, si eso fuera posible, desde algún universo paralelo y simultáneo.
La señora del pelo rojo vuelve y yo sonrío, contenta por mí, pero ahora se sienta con otras dos señoras, que serán de su edad pero sí lo aparentan. Son amigas. Qué cosa extraña.
De alguna manera me desilusiono porque ahora que volvió perdió el misterio, como suele suceder tantas veces con aquello que regresa.

Dos parejas de turistas entran, se sientan en una mesa cercana a la mía, le piden al mozo que les saque una foto, le piden que los “saque lindos”. Se ríen, conversan, no son como el resto de nosotros.

La chica del cuaderno negro para de escribir y mira hacia la barra. Levanta la mano pero el mozo no la ve. Revisa el bolsillo trasero del pantalón, levanta de nuevo la vista. Saca un billete, paga la cuenta. No deja propina. Agarra su cuaderno y se va.-



viernes, enero 02, 2009

Máximas de la bronca


























Detrás de la magia
la muerte
la cucharada ácida de la impotencia,
el límite absurdo de lo real.
Detrás de la magia
el veneno de la impotencia
ensuciando la sangre.
Detrás de la magia
el ruido del aire quebrado en la garganta,
el duelo del dolor mismo
que se inmola para doler menos pero no puede.


Detrás de la magia
la sangre en la boca con ganas de venganza
con ganas de cuello y de cuchillo
el estomago retorcido y negro
a punto de partirse.


Detrás de la magia
los puños contra lo invisible
contra lo ridículo del fantasma del poderoso
detrás
debajo
los ojos de agua
lo que llueve
lo que con ganas de matar
se nos muere en el puño,
en la boca,
en la garganta.
Detrás,
siempre detrás
o debajo:
la muerte.

domingo, marzo 09, 2008

7+26+34 (creación colectiva)





La
luna roe un pedacito de pan.
Yo juego con vos,
mientras veo sus migas de ayer
desparramadas como mil estrellas locas.

Mañana quizás la pierda.
Hoy voy a mirarla por las dudas
del techo.


sábado, septiembre 15, 2007

y aguante la ficción, carajo...

Mito


Lo minimal y lo animal
adivinando la boca, la noche, la lengua,
dónde estás, sabiendo dónde
pero más allá
Escribiéndote a través del fantasma
que roba a otros sus madrugadas
me las robo si te robo
si invento que seremos algo alguna vez
una cara o un nombre
que no sea el pasado de otro
y yo, parte imposible de lo posible,
en este esquizofrénico quererte sin quererte siendo yo
es decir
esta que te quiere y que existe sin los signos ni las fechas
esta que soy
te desconoce para conocerte y serme improbable
traidora y cómplice, holograma y carne
que poco tiene de sangre más que el resto
que no ves ni te ve aunque te vea.

Me salva la sensación de quererla y quererte
para tenerme a salvo
como un recaudo, por si la venganza, por si el miedo,
por si los dejavús vuelven y volvés y entonces
se pondría en marcha lo que de siniestro y macabro
tiene lo que no es maldito
ni siquiera impropio
ni siquiera perverso...

Y los ojos del río me devuelven al agua
y fluyo...

miércoles, diciembre 27, 2006

Agujeros negros




-Este es el hueco, sentís?
-En tu costado, como Cristo.
- No, Cristo tenía un llaga, lo mio es un hueco nada más.
- ¿Qué había antes?
- No lo sé
-¿Duele?
- Duele cuando se ve lo ocupado en otros.
-Qué paradojica
-Y obvia
-Poco literaria
-Una mierda
-Es que en estos momentos uno no tiene que hablar, debería amordazarse y llenar el hueco con un algodón con antiséptico.
- Cuánta razón. Pasáme el botiquín...


viernes, noviembre 24, 2006

Zoom

Si te volvieras un objeto de la palabra
al que llego milimétricamente
el que deduzco y pienso y puedo decir
y jugar a desdecir
me volvería tan poco pura

quedaría exhausta de saberte
de poder colgarte entre telarañas mientras te beso
de hacerte cosquillas
y hacer que levites y caigas cuando yo quiera.

Cuando se encuentra nombre al objeto
y la palabra bautiza
-aunque el objeto sea un hombre o una mujer-
se quiere tanto menos
aunque se ame igual...

lunes, noviembre 20, 2006

Techo, agua, calma

Con los dedos tibios
con la noche enredada en los ojos
con un poema muerto y resucitado por las ganas
imposibles
de darte techo y agua y calma
ayer me fui naciendo desde la boca
capaz de romper el cielo a mordiscones
y así abrir un poco el aire
y limpiarnos la mirada y el futuro
porque ya vos y yo
nos merecemos un rescate a tiempo
un huequito cálido más allá de plazas y brisa
con las risas de ese niño trepándonos la cara
la sonrisa
y las tardes.

Me diste sed y hambre
por eso te escribo un telegrama urgente
pidiendo lo que pide la lengua
abrigarnos a un salto del círculo de cuchillos
para subirnos a la vida.

miércoles, noviembre 15, 2006

Diálogo absurdo

-El zorro seguro que se equivocaba...
- ¿Quién?
-El zorro de "El Principito"...
- ¿Por qué?
- Si él también hubiera domesticado al principito, iba a terminar aburriéndose y abandonándolo.
- El Principito no lo abandonó...
-Se fue con su flor, porque nunca le llevó el apunte, ¿no te das cuenta?
Por eso andaba todo el tiempo buscándole campanas de cristal para protegerla del frío, del viento...
- Qué tiene que ver...
- Que el zorro fue un suicida, él le pidió: ¡Domesticáme!...Qué inocente; después de que él se fuera, finalmente, no iba a ser capaz de volver a mirar al trigo sin ponerse más triste que antes. Linda utilidad que le encontró...
- Pero El Principito le avisó que no tenía mucho tiempo.
- ¿Y qué le dijo el zorro al final?
-¿" Sí gano, a causa del color del trigo"?
- Jaja...eso es una excusa para no dejar su amor propio por el suelo. Sobre el final, te decía, cuando...
- ¿Cuando dijo: " Ve y visita nuevamente a las rosas. Comprenderás que la tuya es única en el mundo. Y cuando regreses a decirme adiós, te regalaré un secreto."?
- Ese fue el último manotazo de ahogado del zorro...
- No entiendo por qué...
- Es evidente que el zorro no quiere que el principito se vaya, quiere que lo elija....Le habla sobre el secreto para que El Principito entendiera la metáfora "y cuando regreses a decirme adiós", como un pedido, un "cuando vuelvas sabiendo que vas a quedarte", como subtexto, pero el principito vuelve a irse, entiende que realmente está bien que lo deje por la rosa.
- Uno entiende lo que quiere entender.
- Y hace lo que se le da la gana...definitivamente...

martes, noviembre 14, 2006

A cuenta de reloj

Yo podría no escucharme
pero el nudo está en el centro de las cosas
como las esquinas y sus demonios
y la luz oscura de la duda y la ignorancia de sus nombres.
Podría olvidarme de mi costado siniestro
de los ojos trágicos que nacen de cuando en vez
a hablarme y callada
mirar para el lado del amor que reluce y me sacia.
También podría evitar mi euforia
mis trepadas a las noches de aire caliente de tantas primaveras
naciéndome nocturna y peligrosa y jugadora de extremos.
Podría amar -siempre- como un animalito inocente
pero quién sería yo.
Si soy la que se busca entre las otras
si soy esa
la que devora y se devora a cuenta del reloj
entre las escapadas del sueño y los días que se me despiertan en las manos.

Redimirse

Escribir es redimirse
poner un costado a salvo de los perros
lamerse las heridas
curarse para tirarse de nuevo al abismo
Redimirse es mirarse
la espalda y reconocer todas las cicatrices.
Ver de frente la angustia oral de los reprimidos
tirarle un par de huesos al prejuicio
obligando a los dioses más crueles
a tirar los dados del después
y hoy
y antes cuando se era un animalito tierno

Mis ojos ya sellaron las angustias de los sin cuna
no temen los huecos, ni las alcancías vacías
porque soy la que soy, desde que he sido,
malbienvenida al mundo pero me bienvengo
porque me asomé sola y soy sola
y me aman
y voy a caminar sobre el agua sin hundirme
para mirarlos a los ojos más tarde
para desayunarlos con esta felicidad ganada a cucharadas.

Mi boca se ríe de las luces de los puñales
de las mordazas
de los lentes oscuros que mienten la noche al mediodía
Cualquiera de mis monstruos almuerza mis dudas
crece en el hueco de la bestia calma
aunque no haya calma
Y si hoy quiero irme
me voy
sin salvoconductos

Hija de los solos

Seguramente
abrí los ojos y sufrí la luz.
Seguramente lloré antes de saber
que nacía sola.
Siempre fui más cercana a la noche
más hija de los solos
más piedra que tallo
dormida entre las sombras.
Siempre más dientes que lengua
que sol
que pluma
Siempre abismo, puñal y navaja
clavándose en cualquier centro
y en el mío.

Siempre escasa de raíz.

¿Dónde se respira lo que soy?
¿Dónde llego niebla suave
y lluvia?
¿Dónde crezco y ando
permeable a las cosas?
Dónde me suma el mundo
y se resta la angustia crónica de mis mitades.
Dónde me encuentro y me desanudo;
dónde me pierdo y salto
y soy
sin nadie:
Soy .

Dónde
soy
conmigo.

jueves, octubre 26, 2006

Del punto final


-Sé que a vos también te cuesta.
-Claro, ir del amor al desamor es una cosa, un paso, algo repentino que viene y generalmente se queda, pero después viene la distancia y el tiempo y los fantasmas colgados de las perchas vacías y los que se esconden y reptan desde los estantes desocupados.
La memoria es el mejor método para ejercitar la angustia. Se empecina en los perfumes, en las costumbres que van a ir desapareciendo, como los vasos con la lechuga hidratándose sobre la mesada para hacer una ensalada más fresca.
Uno es capaz de nostalgiarse y hasta llorar por cosas tan estúpidas como esas.
Las señales van dejando espacio al hueco de lo que ya no va a ser nunca más.
- Soy hombre, no suelo ser tan trágico ni melancólico para estos cosas. Que se yo, es mudarse, elegir un rincón nuevo para el sillón, para aquella reproducción de Van Gogh que habíamos decidido colgar -después de años de dar vueltas ¿cuatro?- en el pasillo que daba al living.
- O decidir sola que, finalmente, el espejo de madera va a colgarse en la pared del baño.
- Sí, es eso.
- Pensar que no me amaste hasta que yo no pude amarte más...
Me pone triste.
- A mí ya no.
- Siempre pasan las cosas al revés. Cuando no tienen que pasar.
- ¿Cómo ahora, que voy a irme?
- No, ahora es el momento de que te vayas.
- ¿Entonces?
- Hablaba de tu lucha por quererme en el momento equivocado, o, cuando ya era tarde.
Que te vayas no deja de entristecerme. Yo sí te amé.
- A vos te duelen los vacíos
-Sí. Vos siempre fuiste uno.
-Lástima...
- Sí...lástima. Nos quedamos debiendo el futuro.

viernes, octubre 20, 2006

Remake en 3D de "El extraño mundo de Jack"

Una noticia que el resto de América deberá tomar por lo pronto con gran expectativa hasta que llegue a nuestros cines. Con motivo del Día de Brujas, el estudio Disney no tuvo mejor idea que estrenar un remake tridimensional (y estrenar estudio de 3D) de una de mis películas favoritas de Tim Burton: "Nightmare before Christmas".

Va a estar difícil esperar sin desesperar...

Dejo el avance de lo que se va a ser este estreno y, de paso, me doy el gusto de que se pueda ver y escuchar aunque sea un pedacito de la película y su banda de sonido, sentados en algún lugar de mi blogg.






(Aviso: A los que no les gusta que nadie les explique o descubra el truco de los magos -como a vos...jm- les aconsejo que luchen contra la curiosidad y eviten ver el video que sigue...aunque tiene una selección de imagenes y sonido que están muy buenas.
Para el resto: los incrédulos, los racionales, o los que, como yo, se olvidan de la explicación en cuando ven el truco y siguen sintiendo la magia...nada más aprieten el botón..y disfruten, no de la explicación, sino de lo mágica tragicomicidad de esta obra maestra de Burton)

viernes, octubre 13, 2006

Cosas que otros tan bien me "dicen"



martes, septiembre 05, 2006

Guerra fría


En medio de esta guerra fría, las novedades se sienten apenas como un placebo. Como una cánula con morfina que le miente al dolor, que lo enlentece y lo distrae, a pesar de que siga avanzando y corroyendo hacia el centro mientras suspende el round por el tiempo necesario.
"Lo viscoso encoleriza mejor que la arista" dijo Andrés F. y tiene razón. Tu inercia que, ajena a todas las leyes físicas, no te mueve y me llena de arañas la garganta, las manos y la boca. Esta falta de movimiento que te empobrece. Esas jugadas arrastradas y ezquizofrénicas de nene bueno con asesinos a sueldo e investigadores privados para no mancharte las manos. Tu dar vuelta los dados para seguir retrocediendo casilleros. Tu lengua que se esfuerza en convertirme en algo sí como el doppelganger del lobo feroz en medio de las cancioncitas silbadas de falsa felicidad. Y este contínuo acomodarte la aureola frente al espejo para irte al mismo trabajo y ver a los mismos amigos; hacen que me crezca esta náusea de alfileres a cada trago de saliva, que me produzca un incómodo cólico mental.

En este rincón, por siempre, mirar al oponente asombrosamente desconocido y pensar mientras se encuentra el oxígeno por dentro, cuál será la causa de su lucha. Cuál; mientras apela al cansancio.
Clavarselé en los ojos por poder clavarle algo.
Perderse en la búsqueda y olvidarse de la campana. Esperar, con los soldados en las trincheras. Resistir...con el maxilar preparado, y poner la otra mejilla,no por mandato mesiánico: por provocarlo, por estrategia.

-Me pegás y gano por knock out.

Muerdo el protector bucal para no escupirle en la cara. Con algo retorcido en el corazón, un resorte oxidado a punto de romperse.

-Ésto sería catarsis: un gancho de derecha en el mentón y ver como el tiempo te congela en el aire mientras caés, como mirar un plano panorámico de la retirada en medio del fuego de una infantería que nunca se animó a atacar.
Todo sea por verte irte.

Pero apretar los puños y esperar (resistir) la llegada de lo urgente con las uñas clavadas en la palma de las manos...

-Falta Hiroshima y todavía no sé quién sos...

lunes, agosto 28, 2006

Lugarcitos redituables (medianamente cuerdos)



-Hablemos de algo nuevo.
-¿Del amor?...
-Jm...de sus lugarcitos redituables, de los platillos de las balanzas hacia nuestro costado, de los balances integrales y bajos en colesterol
-Del barcito para lunas nuevas y menguantes... ¡y cuartos crecientes para fumadores!...
-No, eso ya te dije que no
-La bohemia tiene su precio
- ¿Y lo tenemos que pagar nosotras?
-....pf..ya te pusiste seria.
- Soy seria
-Mentiras
-Mentiras verdaderas
-De verdad: te miento, no es joda
-Trabalengüemos.
Este bocadito de luz te lo voy a dar en la boca, apenas amanezca, cada día de todas nuestras vidas.
- ¿Para?
-Para que me despiertes, sería como tener un sol privado.
-Me das de comer luz para iluminarte...Mirá si sos egoísta...
-Para que te crezcas en esa luz, te ilumines hacia adentro, te vuelvas clara y yo pueda leer lo que camalotea por tus ojos, ¿no te das cuenta?
-Ah...
-Siento que estoy hablando sola
-Estás hablando sola
-Je...tenés razón....